martes, 9 de junio de 2009

Un fragmento de Memorias de Idhun.

- ¿Qué? - susurró ella.
- No me importará que permanezcas junto a Jack. Que vivas con él, si es eso lo que deseas. Pero - añadió, con una sonrisa - ,mientras siga viviendo en el fondo de tus ojos que sientes algo por mí... acudiré a verte de cuando en cuando. A veces buscaré el calor de tu cuerpo, la suavidad de tu piel... otras veces necesitaré solamente hablar, o mirarte a los ojos, o simplemente estar contigo y disfrutar de tu compañía... aceptaré siempre lo que tú quieras darme. No necesito más. Pero tampoco voy a conformarme con menos.
La miró intensamente, y Victoria sintió que enrojecía. Sacudió la cabeza, con una sonrisa entre perpleja y azorada y divertida.
- ¿Te hace gracia? - prosiguió él muy serio -. Una parte de tu corazón me pertenece. Y no pienso renunciar a ella, ¿comprendes? Podrías elegir, es cierto. Pero ya te pedí en una ocasión que vinieras conmigo, y tus sentimientos por Jack te impidieron aceptar. No creo que las cosas hayan cambiado, y sé que no van a cambiar en el futuro. O podrías pedirme que me alejara de ti para siempre, para no estorbar tu relación con Jac. Y lo haré, si es lo que deseas.
Pero no es eso lo que quieres, ¿no es cierto?
Victoria desvió la mirada, confusa.
- No, no es lo que quieres - prosiguió Christian - .Y Jack sabe, en el fondo, que, aunque renunciaras a mí, jamás serías completamente suya. Mírame.
Victoria giró la cabeza, pero él la obligó, con suavidad, a mirarlo a los ojos. Los dos compartieron, de nuevo, una mirada intensa, profunda.
- ¿Lo ves? - susurró Christian -. Una vez te dije que no me perteneces. Puedes hacer con tu vida con tus sentimientos lo que te plazca, y jamás te exigiré que te ates a mí. Pero en el fondo de tu alma, hay algo que si es enteramente mío. Y regresaré a buscarlo... mientras siga ahí. Y no me importa cuántos Jacks haya a tu lado, no me importa cuántas veces trates de negarlo, o de alejarme de ti. El día que dejes de amarme desapareceré de tu vida, pero mientras siga viendo ese sentimiento en tus ojos cuando me miras volveré a buscar aquello que es mío y que me pertenece solamente a mí.
Victoria dejó escapar un suave suspiro. Dejó que él la besara de nuevo. "Mientras siga ahí", pensó. Le echó los brazos al cuello y se acercó más a él, esta vez sin dudas, sabiendo que no podía negar el heho de que seguía amándolo, y que, de todas formas, nunca podría engañar a Christian al respecto.
- Un unicornio y una serpiente - murmuró el joven, rodeando con los brazos la cintura de Victoria -.Resulta extraño, ¿no crees? Y, sin embargo... de alguna manera era inevitable, a pesar de todo lo que ha pasado.
- Sé lo que eres y lo que has hecho - susurró ella -. Y aun así... no, no puedo evitarlo, no soy capaz de dejar de sentir lo que siento. Tienes razón: no puedo negarlo. Y seguiré queriéndote siempre, Christian. Por mucho daño que puedas llegar a hacerme. Sólo hay una cosa que jamás podría perdonarte. Sabes qué es,¿verdad?
- Sí - respondió él con suavidad -. Lo sé.
Victoria enterró el rostro en su hombro, con un suspiro, pero no llegó a ver la sombra que cruzó fugazmente la expresión de Christian.

2 comentarios:

  1. Nunca me gustó demasiado memorias de Idhun, lo siento.
    Pero he de reconocer que has escogido de los mejores momentos del libro.

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